comunicación corporativa

 

Hemos dejado atrás los tiempos donde las estrategias de comunicación corporativa quedaban sólo al alcance de las grandes marcas en sus respectivos sectores. No se creía que pequeños negocios, comercios, micro pymes, pudiesen permitirse externalizar la importante misión de poner en boca de posibles clientes, su marca. De ayudarles en su crecimiento. Craso error. Ponerse en manos de un equipo de profesionales de la comunicación para el desarrollo corporativo de la compañía está al alcance de casi tod@s. Existen varias razones para apostar firmemente por ello.

  Beneficios de una estrategia de comunicación corporativa 

  •         Alcance 

Una adecuada y prolongada estrategia de comunicación corporativa otorgará a la empresa una repercusión vital para ganarse un hueco en el top of mind de su sector. Hablamos de alcance. Offline y online. Impagable en términos de imagen de marca.

Se dice, y con mucha razón debemos añadir, que hay que estar por donde el cliente (y el potencial cliente) se mueve. Eso precisamente buscaremos con acciones de branding en los medios. En Strategycomm contamos con 20 años de experiencia en el trato con las principales cabeceras, emisoras, televisiones y productoras, garantizando impactos de calidad en aquellos medios sectoriales donde la marca convive. Tal relación permite colocar el nombre de la empresa en cuestión allá donde está la información que sus potenciales clientes consumen en su día a día. El poder de una nota de prensa nunca se debe subestimar.  

Digitalización 

Ahora, gracias a la digitalización de nuestra sociedad y hábitos de consumo de sus individuos, el alcance de los mensajes corporativos se ha multiplicado exponencialmente. Las herramientas de segmentación permiten apuntar directamente a aquell@s usuarios proclives a interactuar con lo que queremos comunicar. Sencillo, rápido y asumible…si se confía en profesionales con experiencia en la materia, claro está J.

 

  •         Adaptabilidad

Al hilo de lo anterior, ahora, en comparación con los primeros años del siglo, existen muchas más vías de comunicación. Esto no quiere decir que todas sean adecuadas para el amplio ramillete de empresas que existen. Pero sí que nos da un gran margen de maniobra en el diseño de nuestra estrategia de comunicación corporativa.

Como los hábitos de consumo de la sociedad respecto a la comunicación han cambiado tanto, era necesario que emergiesen también nuevas válvulas para llegar a ella. Hablamos principalmente de la comunicación (marketing) digital. Nadie debería darle la espalda a las posibilidades que puede tener su presencia online como marca.

Perfecta combinación comunicativa 

Adaptar y combinar estrategias de comunicación offline y online no supone ningún drama ni contratiempo en la hoja de ruta corporativa de la marca. Se debe conocer, eso sí, las connotaciones de ambos campos. Su funcionamiento, forma de comunicar, de expresarse, políticas de privacidad, etc. De otro modo, no se conseguirán los objetivos en cada parcela y lo que es peor, crearemos confusión ante el usuario, mermando nuestra imagen de marca.

Una vez se tienen claros tales contextos, es hora de compartir nuestros mensajes como marcan los usuarios de cada medio. 

 

  •         Imagen de marca 

A día de hoy, sólo ceñirse en la reputación offline de una marca, no garantiza la captación de nuevos clientes. Se debe construir una sólida imagen de marca a todos los niveles. Con la competencia feroz que existe ahí fuera, los usuarios analizan muy detenidamente el background de las empresas, los servicios que van a contratar. Su historia está intrínsecamente ligada a cómo comunica al exterior esa marca.

Una consensuada comunicación corporativa pone en liza, en los soportes idóneos en cada momento, la información que define a la marca. Casos de éxito, evolución estructural, avances tecnológicos, acuerdos empresariales, etc. Todo ello será encontrado por el potencial cliente en Internet y mostrándole por qué esa marca es la que se debería contratar.

Personas detrás de la marca 

La credibilidad de una marca, esencial para la imagen exterior que los usuarios percibimos, la construyen sus servicios y productos, pero principalmente, las personas que la dirigen. A través de diferentes acciones de comunicación, se debe “exponer” al público las mentes detrás de la compañía. Acercarlas al usuario. Humanizar la marca.  

 

  •         El cliente, más cerca 

Hay clientes siempre cerca. Aunque no los veamos. Una comunicación corporativa global abre múltiples vías de contacto con ell@s. Directas e indirectas. Facilitamos por tanto el encuentro en algún punto del camino más pronto que tarde.  

Luego está la publicidad, que por supuesto forma parte de toda estrategia de comunicación que se precie. Lo comentábamos anteriormente, con la capacidad de segmentación actual (especialmente en la publicidad digital), si el cliente tarda en llegar a nosotr@s, nosotr@s iremos hasta él/ella. 

 

  •         Conocimiento del cliente 

Y llegamos al último punto a destacar (habría más, sin duda), que tiene todo que ver con los aspectos anteriores: cuánto conocemos a nuestro target. Las medidas adoptadas dentro de nuestra estrategia de comunicación corporativa nos han permitido recabar información relevante a cerca de aquell@s a los que nos dirigimos. Ahora les conocemos mejor.

Herramientas digitales 

Especial mención para la comunicación digital, que gracias a métricas concretas definidas por nosotr@s con anterioridad, nos permite conocer las conductas de los usuarios para de este modo, tratar de darles lo que piden. Se requiere de un buen análisis analítico de esas métricas, lo cual no es sencillo, pero los datos objetivos están ahí. Sólo debemos saber leerlos.

  

En resumidas cuentas, la comunicación corporativa construye marca y prestigio, lo que indisolublemente dirige a nuevos clientes hacia nuestros servicios. Vale la pena, ¿no creéis? ;-)

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